Fuerza, paz, tranqulidad, confianza (en uno mismo), confianza (en el otro), precaución (que no freno), ESPERANZA, Fe (en uno mismo, en el otro, ya dije confianza, no?), caridad (la que faltaba de la terna, la que siempre (hace) falta), sensibilidad, sensatez, serenidad, sentido (común)... "seny", inocencia, bondad, coraje, resistencia, amistad, compañía, risa, llanto, lágrimas, resurrección, tiempo...PACIENCIA...VIDA.
lunes, enero 30, 2012
jueves, enero 26, 2012
VERGÜENZA II
Ayer empataron a 2 'Madriz' y 'Barca', y muchos hablaron del árbitro, algunos opinando de lo inopinable, a tenor de las imágenes. Pero no, no es ésta una entrada del tema que más interesa a los españolitos de a pie (y así nos va) de 'jurgol', no, no lo es. Y es que ayer se supo el resultado de otro partido, con resultado de 5 a 4. Y es que ayer, por este resultado, Francisco Camps, anterior presidente de la Generalitat Valenciana (Gobierno regional de aquí) fue declarado inocente (no culpable) de cohecho impropio pasivo; en cristiano: siendo presidente, de aceptar regalos de directivos y presidentes de empresas de organización de eventos. Y la presunción de inocencia la tenemos todos, pero cuando en el juicio se oyen escuchas telefónicas en las que el señor Camps y su señora esposa agradecen al director de la empresa los regalos Navideños ('con el mío te has pasado un huevo'), cuando hay exceso de información, cuando todos ya sabemos lo que pasa, resultados como este hacen recordar aquella frase: "La justicia española es un cashondeo". Pero no, no voy a cargar contra la justicia, porque, qué caramba, han sido los miembros de un jurado popular, 5 de ellos, los que le han dado la inocencia, a él y a su ex-valido, que también estaba acusado. Y este resultado, de 5 a 4, creo que es un claro reflejo de cómo está la sociedad valenciana en este momento, con (un poco menos de) la mitad indignados por el despilfarro y los evidentes tejemanejes del PP en nuestra región, y (un poco más de) la mitad bien abducidos por la televisión autonómica pública absolutamente parcial, bien por la baja calidad humana y profesional de la oposición actual (no hay enemigo), bien por (como han sabido bien difundir algunos) 'la que ha liao Zapatero', o bien por aquel famoso chiste:
Dios, creando el mundo, decidió repartir dos virtudes a cada hombre.
A los franceses les hizo patrióticos y orgullosos
A los ingleses puntuales y metódicos
A los alemanes trabajadores y responsables
...
Llegando a los valencianos, Dios dijo: Les haré inteligentes, buenas personas y del Partido Popular.
Pero los ángeles respondieron: Señor, les está dando tres virtudes.
Y Dios dijo: No, sólo pueden tener dos...
Verbigratia, No hay valenciano que pueda que tenga estas tres cualidades, por lo que queda definido todo valenciano militante del PP...
En fin, que la responsabilidad última de la incapacidad o de la corruptibilidad y el desgobierno de nuestros gobernantes recae en nosotros mismos, y hay que despertar, ver más allá del bolsillo propio, de los mensajes que recibimos (desde dónde los recibimos, quién los manda y cuáles son sus intenciones), hay que ver más opciones (no vivimos en un estado bipartidista), hay que perder un poco de tiempo en desgranar los programas electorales, en ver más allá de las caras que nos presentan, y hay que exigir responsabilidades, políticas y judiciales, especialmente a aquellos malos gobernantes o corruptos del partido al que hemos votado. Porque si no, y cerrando el círculo, la política en Valencia y España será (es) muy parecida al fútbol. A saber: Ayer pasó al ganar por la mínima, 5 a 4, el Partido Popular, eliminando al PSOE de la eliminatoria de Copa (Urna). Y al final nos convertimos en hooligans, en hinchas de los partidos políticos, en lugar de ser ciudadanos responsables. Pero como digo siempre, para esto hay que mirar más allá del ombligo propio.
Para terminar, un vídeo que a algunos hará reír, y que si a otros no les hace sacar los colores y sentir vergüenza es que cumplen a rajatabla el chiste, o no son inteligentes o no son buenas personas.
Dios, creando el mundo, decidió repartir dos virtudes a cada hombre.
A los franceses les hizo patrióticos y orgullosos
A los ingleses puntuales y metódicos
A los alemanes trabajadores y responsables
...
Llegando a los valencianos, Dios dijo: Les haré inteligentes, buenas personas y del Partido Popular.
Pero los ángeles respondieron: Señor, les está dando tres virtudes.
Y Dios dijo: No, sólo pueden tener dos...
Verbigratia, No hay valenciano que pueda que tenga estas tres cualidades, por lo que queda definido todo valenciano militante del PP...
En fin, que la responsabilidad última de la incapacidad o de la corruptibilidad y el desgobierno de nuestros gobernantes recae en nosotros mismos, y hay que despertar, ver más allá del bolsillo propio, de los mensajes que recibimos (desde dónde los recibimos, quién los manda y cuáles son sus intenciones), hay que ver más opciones (no vivimos en un estado bipartidista), hay que perder un poco de tiempo en desgranar los programas electorales, en ver más allá de las caras que nos presentan, y hay que exigir responsabilidades, políticas y judiciales, especialmente a aquellos malos gobernantes o corruptos del partido al que hemos votado. Porque si no, y cerrando el círculo, la política en Valencia y España será (es) muy parecida al fútbol. A saber: Ayer pasó al ganar por la mínima, 5 a 4, el Partido Popular, eliminando al PSOE de la eliminatoria de Copa (Urna). Y al final nos convertimos en hooligans, en hinchas de los partidos políticos, en lugar de ser ciudadanos responsables. Pero como digo siempre, para esto hay que mirar más allá del ombligo propio.
Para terminar, un vídeo que a algunos hará reír, y que si a otros no les hace sacar los colores y sentir vergüenza es que cumplen a rajatabla el chiste, o no son inteligentes o no son buenas personas.
lunes, enero 23, 2012
COMO LOS CANGREJOS
Se supone que cuando uno aprende, por las buenas o por las malas, aprende. Se supone que cuando uno recibe lecciones las debe aplicar en su vida futura, se supone que si uno se equivoca debe rectificar. Lo que uno no entinede es cómo hay gente que va para atrás, como los cangrejos, bueno, éstos no van para atrás, si no hacia un lado. Pena de ver ciertas cosas, pena de ver que no aprenden, aunque no sea responsabilidad de uno, que tampoco aprende. Penita pena. Pero es que uno no puede evitar preocuparse, ni hacerse responsable. ¿Por qué será todo tan difícil?. Penita pena de ver que el hombre (y la mujer) es el único animal que tropieza dos (y mil) veces con la misma piedra, pena ver que se insiste en lo que tan mal ha salido, pena al ver que se vuelven por los (malos) fueros. Aunque si ya no es responsabilidad de uno, que alguien me diga porqué uno no puede evitar sentirse mal... muy mal.
miércoles, enero 18, 2012
ABRAZOS
Esto es, sin duda, lo que debía haber hecho.
Esto es, sin duda, lo que deberíamos hacer todos. Pero también hay que controlar los enfados, digo.
Esto es, sin duda, lo que deberíamos hacer todos. Pero también hay que controlar los enfados, digo.
lunes, enero 16, 2012
MADRID
Aprovecho la circunstancia para incluir una entrada, una deuda con una ciudad, que tenía pendiente desde hace ahora un mes. Y viene a colación, porque hacía mucho que no tenía pesadillas. Y no hablo de sueños agobiantes o de final no feliz, hablo de pesadillas reales, de las que uno (afortunadamente) se despierta a voluntad para no seguir soñando. Y las pesadillas vienen por lo que vienen.
En fin, ahí va: Madrid. Ciudad de la que siempre he renegado. Viví en ella un año, pero apenas me enteré (allí cumplí los dos añitos). Pero, salvo aquella estancia, mis viajes a Madrid siempre han sido de paso o por motivos profesionales; y siempre que por allí he pasado me ha parecido una ciudad gris y estresante, con gentes corriendo en todas direcciones.
Pero hete aquí que esta vez (diciembre de 2011) viajé por otros motivos a la ciudad de los Austrias, para visitar a un amigo y para tratarme cierta dolencia del corazón y del alma. Esta vez el que iba estresado era yo, e iba para relajarme y caminar, y eso que viajé en época fría y gris. Y, como siempre, las cosas cambian si cambia el punto desde el que se miran. Y de ahí que tuve tiempo para caminar, y caminé, y me empapé del espíritu pre-navideño del centro de la urbe, a pesar de mis pesares. Me gustó ver a la gente, hasta la estresada, me gustó ver, oír y respirar humanidad. Tal es así, que la cura se tornó en enfermedad, y la enfermedad en cura.
No relataré mi visita al Prado, ni la media hora en que, pasmado, me dediqué a contemplar El Jardín de las Delicias de El Bosco (por cierto, que los especialistas en arte me critiquen, pero servidor con 10 años dibujaba mejor que Goya). Tampoco viene al caso relatar mis paseos por las atestadas Plaza Mayor (con su espectacular colección de paraetas de belenes y demás), Sol, Gran Vía, Princesa... Sólo relataré el domingo por la mañana en el rastro de Cascorro cuando, cargado con mi equipaje, arrojé la cura a la basura y enfermé, o quizá cuando dejé de lado las dolencias y sané, quién sabe. El caso es que me gustó el paseo, me gustó el barrio y su humanidad, me gustó escuchar un tango familiar [padre a la guitarra, hijo al acordeón y madre, gruesa y sentada, a la voz tanguera desgarrada] a las puertas de una iglesia (curioso contraste). Como la música me tocó la sensibilidad, ya de por sí a flor de piel, busqué inspiración divina dentro de la iglesia: último banco a la derecha, como siempre, en el rincón y, a ser posible, detrás de una columna. Y no sé si la hallé, no oí, o no escuché, así que seguí con mi periplo.
De camino a Atocha, y como tenía tiempo, entré en la Casa Encendida, y quizá encontré allí lo que iba buscando en "la casa del señor"[?]: "La palabra del Señor"... Vamos, que había un concierto de música Góspel (God Spell). El caso es que aquellas gentes venidas de las Américas me contagiaron mucha energía, me animaron, me animé, a base de cantar el "Oh happy day" y dar palmas cual afroamericano de Louisiana. Y volví sin saber de mi futuro, pero con energías renovadas, ilusión y esperanza... por tomar las decisiones correctas...
El problema viene cuando los sucesos venideros no dependen exclusivamente de las decisiones de uno, y tampoco es cuestión de darse de cabeza contra un muro, cual soldadito de juguete.
En fin, la dolencia ahí sigue, aunque uno se cura, o sigue enfermando, quién sabe; lo importante es participar, seguir en el juego. El caso es que me reconcilié con esa ciudad "de amor y de odio" (como decía Sabina), porque me dijo mucho.
En fin, ahí va: Madrid. Ciudad de la que siempre he renegado. Viví en ella un año, pero apenas me enteré (allí cumplí los dos añitos). Pero, salvo aquella estancia, mis viajes a Madrid siempre han sido de paso o por motivos profesionales; y siempre que por allí he pasado me ha parecido una ciudad gris y estresante, con gentes corriendo en todas direcciones.
Pero hete aquí que esta vez (diciembre de 2011) viajé por otros motivos a la ciudad de los Austrias, para visitar a un amigo y para tratarme cierta dolencia del corazón y del alma. Esta vez el que iba estresado era yo, e iba para relajarme y caminar, y eso que viajé en época fría y gris. Y, como siempre, las cosas cambian si cambia el punto desde el que se miran. Y de ahí que tuve tiempo para caminar, y caminé, y me empapé del espíritu pre-navideño del centro de la urbe, a pesar de mis pesares. Me gustó ver a la gente, hasta la estresada, me gustó ver, oír y respirar humanidad. Tal es así, que la cura se tornó en enfermedad, y la enfermedad en cura.
No relataré mi visita al Prado, ni la media hora en que, pasmado, me dediqué a contemplar El Jardín de las Delicias de El Bosco (por cierto, que los especialistas en arte me critiquen, pero servidor con 10 años dibujaba mejor que Goya). Tampoco viene al caso relatar mis paseos por las atestadas Plaza Mayor (con su espectacular colección de paraetas de belenes y demás), Sol, Gran Vía, Princesa... Sólo relataré el domingo por la mañana en el rastro de Cascorro cuando, cargado con mi equipaje, arrojé la cura a la basura y enfermé, o quizá cuando dejé de lado las dolencias y sané, quién sabe. El caso es que me gustó el paseo, me gustó el barrio y su humanidad, me gustó escuchar un tango familiar [padre a la guitarra, hijo al acordeón y madre, gruesa y sentada, a la voz tanguera desgarrada] a las puertas de una iglesia (curioso contraste). Como la música me tocó la sensibilidad, ya de por sí a flor de piel, busqué inspiración divina dentro de la iglesia: último banco a la derecha, como siempre, en el rincón y, a ser posible, detrás de una columna. Y no sé si la hallé, no oí, o no escuché, así que seguí con mi periplo.
De camino a Atocha, y como tenía tiempo, entré en la Casa Encendida, y quizá encontré allí lo que iba buscando en "la casa del señor"[?]: "La palabra del Señor"... Vamos, que había un concierto de música Góspel (God Spell). El caso es que aquellas gentes venidas de las Américas me contagiaron mucha energía, me animaron, me animé, a base de cantar el "Oh happy day" y dar palmas cual afroamericano de Louisiana. Y volví sin saber de mi futuro, pero con energías renovadas, ilusión y esperanza... por tomar las decisiones correctas...
El problema viene cuando los sucesos venideros no dependen exclusivamente de las decisiones de uno, y tampoco es cuestión de darse de cabeza contra un muro, cual soldadito de juguete.
En fin, la dolencia ahí sigue, aunque uno se cura, o sigue enfermando, quién sabe; lo importante es participar, seguir en el juego. El caso es que me reconcilié con esa ciudad "de amor y de odio" (como decía Sabina), porque me dijo mucho.
jueves, enero 12, 2012
jueves, enero 05, 2012
2011
Parece curioso, aunque desde mi punto de vista, siempre a contra-corriente, perfectamente adecuado, que mi primera entrada de 2012 se titule 2011 (Mis reflexiones sobre la ciudad de Madrid podrán esperar). Y es que al final de cada año es inevitable hacer balance, y yo, a contra-corriente, pues lo he hecho al comenzar el nuevo.
Y qué fue de 2011? Un año de desilusiones, pero de esperanzas, un año de disgustos, pero de alegrías, un año sufrido, pero vivido. Y es que no hay nada peor que regodearse en la cómoda inactividad, en el "virgencita virgencita, que me quede como estoy", en el inmovilismo. Por eso me indigné y salí a la calle a decir que dejaran de tomarnos el pelo, por eso luché por el amor, hasta que el cuerpo dijo basta y el corazón dañado falló. Un año en el que en tiempos de crisis conseguí dinero, para trabajar y dar trabajo, y dí trabajo. Un año de arreglos (para nada estéticos) del cuerpo propio, y de arreglos y desarreglos de mente y alma. Año, como digo, de disgustos, pero de alegrías, de dar y darme oportunidades, y de estrellarme contra paredes (porqué lo hacemos todo tan complicado cuando es sencillísimo). En definitiva, un año VIVIDO. A veces las cosas no salen como uno desea, o los deseos no van en consonancia con las acciones, pero como decían los payasos de la tele: Lo importante no es ganar, lo importante es participar... y divertirse. Y como dicen los libros de autoayuda (autoayuda para quien los escribe, que buenos beneficios sacan): Lo que no te mata te hace más fuerte, o, como prefiero decir yo (tragaldabas que es uno): Lo que no mata engorda.
Aun así, las lecciones (de vida) no acaban de asentarse (masoca? cabezota? tontoelhaba?), y los trenes, con sus cargas de disgustos y desengaños, pero también de buenos momentos y esperanzas, no acaban de salir de la estación, por más que el guardavías haga sonar el silbato. En cualquier caso, lo mejor que puedo decir de 2011 es que pasó.
Será cuestión de seguir viviendo en 2012..., a pesar de lo que digan algunos que dijeran los Mayas. Y si llegara el caso (como leí una vez en un libro) emularé a los indios americanos, y diré cada mañana al levantarme: "hoy es un gran día para morir".
Y qué fue de 2011? Un año de desilusiones, pero de esperanzas, un año de disgustos, pero de alegrías, un año sufrido, pero vivido. Y es que no hay nada peor que regodearse en la cómoda inactividad, en el "virgencita virgencita, que me quede como estoy", en el inmovilismo. Por eso me indigné y salí a la calle a decir que dejaran de tomarnos el pelo, por eso luché por el amor, hasta que el cuerpo dijo basta y el corazón dañado falló. Un año en el que en tiempos de crisis conseguí dinero, para trabajar y dar trabajo, y dí trabajo. Un año de arreglos (para nada estéticos) del cuerpo propio, y de arreglos y desarreglos de mente y alma. Año, como digo, de disgustos, pero de alegrías, de dar y darme oportunidades, y de estrellarme contra paredes (porqué lo hacemos todo tan complicado cuando es sencillísimo). En definitiva, un año VIVIDO. A veces las cosas no salen como uno desea, o los deseos no van en consonancia con las acciones, pero como decían los payasos de la tele: Lo importante no es ganar, lo importante es participar... y divertirse. Y como dicen los libros de autoayuda (autoayuda para quien los escribe, que buenos beneficios sacan): Lo que no te mata te hace más fuerte, o, como prefiero decir yo (tragaldabas que es uno): Lo que no mata engorda.
Aun así, las lecciones (de vida) no acaban de asentarse (masoca? cabezota? tontoelhaba?), y los trenes, con sus cargas de disgustos y desengaños, pero también de buenos momentos y esperanzas, no acaban de salir de la estación, por más que el guardavías haga sonar el silbato. En cualquier caso, lo mejor que puedo decir de 2011 es que pasó.
Será cuestión de seguir viviendo en 2012..., a pesar de lo que digan algunos que dijeran los Mayas. Y si llegara el caso (como leí una vez en un libro) emularé a los indios americanos, y diré cada mañana al levantarme: "hoy es un gran día para morir".
jueves, diciembre 29, 2011
MÁS SOBRE CONCENTRACIÓN DE MEDIOS
No es oro todo lo que reluce, y como dice Ignacio Ramonet, no podemos fiarnos de nuestros ojos y nuestros sentidos siempre.
Y es que asistimos a época de fusiones de televisiones, de captación (asalto salvaje) de periódicos y cadenas de radio por grandes corporaciones que, así, controlan la información que fluye. Ya he hablado de esto en una entrada reciente: Concentración de medios.
Y es que Hoy los medios de comunicación constituyen un poder.
Dice Ramonet (en su medio libro "Cómo nos venden la moto") que informarse sentado en el sofá sin esfuerzo no es informarse, que ver una sucesión de noticias (las que otros por nosotros consideran que lo son) frenéticas, contadas a todo correr, y apoyadas con las imágenes seleccionadas (por otros) para impactarnos supone un claro riesgo de sobreinformación, de saturación, que conduce a la desinformación, o a la asimilación de las ideas, los conceptos y los conocimientos que otros quieren que asimilemos. Lo que sin duda nos aleja de la realidad y nos hace más manipulables e influenciables.
Tiempos aquellos no tan lejanos en los que uno se podría sentar tranquilamente a leer los periódicos, periódicos de distinta cuerda, para digerir y extraer la verdad. Pero como dice Ramonet, eso requiere esfuerzo, leer requiere esfuerzo, pensar requiere esfuerzo; quimera en los tiempos que corren, en los que uno tiene que hacer sus entradas breves y concisas, en los que los artículos de prensa y los textos ven reducidos sus contenidos, porque no somos capaces de mantener fija nuestra atención, porque no somos capaces de leernos una página seguida sin distraernos (yo el primero), porque pasamos del primer al último párrafo porque "tenemos prisa" (no sé muy bien para qué).
En definitiva, se recomienda leer, INFORMARSE con mayúsculas, dedicar esfuerzo y tiempo, contrastar las informaciones, saber discernir que si lo que nos están contando como NOTICIA es noticia o simple anécdota, que sepamos extraer cuáles son las verdaderas noticias, las que nos afectan directamente y las que nos afectan indirectamente, es decir, que afectan al Mundo, su presente y su futuro. Es necesario fomentar el pensamiento independiente (que no es más que el de uno mismo) y crítico, pese a que nos acusen de salirnos de la fila y nos señalen con el dedo. Si lo hacemos descubriremos que no estamos solos, que hay otros que piensan como nosotros (véase los movimientos derivados del 15M, por mucho que las corporaciones intenten devaluar su valor a base de anuncios televisivos [timofónica] o campañas de desprestigio en los medios), y que el pensamiento correcto no siempre es el más fácil, o el más cómodo, o el antisocial como pretenden decirnos. Antisocial es la acaparación de poder y recursos por parte de unos pocos. Y a menor escala, cuando alguien nos cuenta algo de terceros, antes de creer a pies juntillas lo que nos dicen, muchas veces empalagado con un "te lo digo por tu bien", debemos pensar si existen intereses particulares en lo que nos dicen, y no tragarnos toda la información, como el jubilado de ya pocas luces que se traga un telediario y asume todo lo que le han dicho cmo verdadero. Amigo no es quien te dice lo que quieres oir, es quien te dice lo que debes oir.
Hay que levantar un poco el culo del sofá, hacer un poco más de esfuerzo y PENSAR, y leer, reflexionar y razonar, y SENTIR.
Por último, una reflexión que suelo hacer: Es buena la Comodidad? La respuesta que a todos nos nace es un SI rotundo. Pero la vuelvo a hacer: ¿es buena la Comodidad? nos mantiene alerta? fomenta nuestra capacidad de adaptación a los cambios? a las amenazas? es buena para nuestro cuerpo? para nuestra salud física y mental?. Dejadme que lo pregunte de otro modo: ¿es más sano un cuerpo trabajado físicamente o uno dejado y hartado de sofá, comida basura y tele basura?. Ha cambiado vuestra respuesta?. Mens sana in corpore sano. La mente también necesita ejercicio.
Y es que asistimos a época de fusiones de televisiones, de captación (asalto salvaje) de periódicos y cadenas de radio por grandes corporaciones que, así, controlan la información que fluye. Ya he hablado de esto en una entrada reciente: Concentración de medios.
Y es que Hoy los medios de comunicación constituyen un poder.
Dice Ramonet (en su medio libro "Cómo nos venden la moto") que informarse sentado en el sofá sin esfuerzo no es informarse, que ver una sucesión de noticias (las que otros por nosotros consideran que lo son) frenéticas, contadas a todo correr, y apoyadas con las imágenes seleccionadas (por otros) para impactarnos supone un claro riesgo de sobreinformación, de saturación, que conduce a la desinformación, o a la asimilación de las ideas, los conceptos y los conocimientos que otros quieren que asimilemos. Lo que sin duda nos aleja de la realidad y nos hace más manipulables e influenciables.
Tiempos aquellos no tan lejanos en los que uno se podría sentar tranquilamente a leer los periódicos, periódicos de distinta cuerda, para digerir y extraer la verdad. Pero como dice Ramonet, eso requiere esfuerzo, leer requiere esfuerzo, pensar requiere esfuerzo; quimera en los tiempos que corren, en los que uno tiene que hacer sus entradas breves y concisas, en los que los artículos de prensa y los textos ven reducidos sus contenidos, porque no somos capaces de mantener fija nuestra atención, porque no somos capaces de leernos una página seguida sin distraernos (yo el primero), porque pasamos del primer al último párrafo porque "tenemos prisa" (no sé muy bien para qué).
En definitiva, se recomienda leer, INFORMARSE con mayúsculas, dedicar esfuerzo y tiempo, contrastar las informaciones, saber discernir que si lo que nos están contando como NOTICIA es noticia o simple anécdota, que sepamos extraer cuáles son las verdaderas noticias, las que nos afectan directamente y las que nos afectan indirectamente, es decir, que afectan al Mundo, su presente y su futuro. Es necesario fomentar el pensamiento independiente (que no es más que el de uno mismo) y crítico, pese a que nos acusen de salirnos de la fila y nos señalen con el dedo. Si lo hacemos descubriremos que no estamos solos, que hay otros que piensan como nosotros (véase los movimientos derivados del 15M, por mucho que las corporaciones intenten devaluar su valor a base de anuncios televisivos [timofónica] o campañas de desprestigio en los medios), y que el pensamiento correcto no siempre es el más fácil, o el más cómodo, o el antisocial como pretenden decirnos. Antisocial es la acaparación de poder y recursos por parte de unos pocos. Y a menor escala, cuando alguien nos cuenta algo de terceros, antes de creer a pies juntillas lo que nos dicen, muchas veces empalagado con un "te lo digo por tu bien", debemos pensar si existen intereses particulares en lo que nos dicen, y no tragarnos toda la información, como el jubilado de ya pocas luces que se traga un telediario y asume todo lo que le han dicho cmo verdadero. Amigo no es quien te dice lo que quieres oir, es quien te dice lo que debes oir.
Hay que levantar un poco el culo del sofá, hacer un poco más de esfuerzo y PENSAR, y leer, reflexionar y razonar, y SENTIR.
Por último, una reflexión que suelo hacer: Es buena la Comodidad? La respuesta que a todos nos nace es un SI rotundo. Pero la vuelvo a hacer: ¿es buena la Comodidad? nos mantiene alerta? fomenta nuestra capacidad de adaptación a los cambios? a las amenazas? es buena para nuestro cuerpo? para nuestra salud física y mental?. Dejadme que lo pregunte de otro modo: ¿es más sano un cuerpo trabajado físicamente o uno dejado y hartado de sofá, comida basura y tele basura?. Ha cambiado vuestra respuesta?. Mens sana in corpore sano. La mente también necesita ejercicio.
miércoles, diciembre 21, 2011
NO INSISTÁIS, NO QUIERO UN TELÉFONO MÓVIL
Me llaman a casa a las 10 de la noche para hacerme una oferta de telefonía, una amable señorita de latinoamérica, a juzgar por su acento. Primero, no son horas; segundo, me está llamando a mi casa para venderme algo. Caramba, antes por lo menos la de Avón llamaba a la puerta. Ahora no, ahora el bombardeo es constante, contínuo, hasta el punto de que cenar mirando anuncios de colonias y perfumes te parece natural, hasta que llega la consciencia... y el exabrupto, hacia el propio televisor, y hacía uno mismo, por dejarse abducir.
Pero no, no es de esto de lo que quiero hablar, o sí, en parte. La entrada viene por lo de su título. Y es que sí, en efecto, soy el último mohicano (creo), last man standing, probablemente la única persona en la Ibérica península sin grillo, cacharro, aparatito, alma de mi vida, aifon, moranegra, gromenauer, o como quiera que llames a tu teléfono móvil. Que casi ya decir teléfono móvil suena anticuado, porque ya no se tienen móviles, ya ni siquiera de esos chiquititos y plateados que se abren como un mejillón, ahora son iphone, blackberry, extraplanos, y ya no son teléfono, son televisión, radio, tocadiscos, cámara de foto, messenger, lavadora, secadora, plancha de pelo, espada láser y no tardará la versión con la aplicación de maquinilla de afeitar. Lejos quedan aquellos primeros móviles que bien podían usarse como armas arrojadizas, los de hoy en día apenas saltarían una pestaña al impactar.
Pues salvo en mi periplo dominicano, en el que por razones laborales, y para mantener al equipo comunicado desde diferentes puntos del país, compré hasta 4 teléfonos, ni desde los tiempos de los primeros móviles, y hasta ahora, mi vida ha dependido de ese, a veces útil a veces impulsor de la inutilidad, aparato electrónico.
Porque sí, cada vez escucho más amenudo la frase: "yo es que sin él no podría vivir", frase que pierde todo su romanticismo cuando descubres que quien la pronuncia se refiere a un aparatito electrónico de 10 centímetros y no al amor de su vida.
Y no, no es que reniegue de la tecnología (para muestra un botón), ni que reniegue de los avances tecnológicos ni de las ventajas o beneficios que la telefonía móvil ha supuesto para el hombre, y la mujer, sea en cuestiones de emergencias, sea en determinados trabajos, sea cuando se te estropea el coche entre Navalcuernillos del pino viejo y Villa botijos de abajo. No, no es el caso, al César lo que es del César. Pero esto es como el fuego, la pólvora y tantos descubrimientos e inventos que nacieron del beneficio y de la necesidad, pero que tan mal se han usado a lo largo de la historia de la humanidad.
Dos ejemplos reales: (1) tres amigos van por la calle, caminando en fila mora, los de los extremos cada uno mirando su teléfono móvil, el de enmedio velando porque sus amigos no choquen con farolas o con señoras mayores que van a la compra mientras piensa: "y ahora con quién hablo yo?". (2) Una pareja de novios espera en sus butacas a que empiece la película en el cine, cada uno mirando su teléfono móvil, en silencio...
Pero ahí no acaba la cosa, ahora llega el WhatsApp (juego de palabras que hace referencia a 'What's up': 'Qué pasa?' y App, de application; a que muchos ni os lo imaginabais?), que en Cornualles será Whasson. Pues bien, parece que hoy en día, si no tienes un móvil para "whatsappear" ni ligas ni eres nadie. Frase textual escuchada entre chicas por la calle: "me voy que voy muy liada, hablamos por whatsapp". Ajá!, liada, pero tendrás tiempo de chatear después, no?. Por qué no te paras y te tomas un tiempo para hablar en vivo y en directo con tu amiga?.
Creo que estos ejemplos demuestran claramente mi postura, y mi creencia, de que los móviles, salvadas sean sus verdaderas ventajas, son un medio de comunicación con el que está al otro lado del aparato, pero un medio de INCOMUNICACIÓN con la persona que tenemos al lado. Y cuantas más "conchitas al huevo" (aplicaciones) tiene el aparatito más distraídos estamos, y menos miramos al que tenemos a nuestro lado, a sus necesidades afectivas, a su estado de ánimo, a su ser.
Siempre digo que tengo varias razones para seguir sin teléfono móvil, y no, ninguna de ellas tiene que ver con ser libre y que no me tengan controlado (aunque a veces viene bien estar deslocalizado para tu jefe); hablo de las guerras del coltán en África central, de la incomunicación, de que el móvil nos hace más despistados, más cómodos, más inútiles, más impacientes, más ansiosos, más desconfiados,... e inconscientes (como los que hablan al volante)...
Pero básicamente, la razón principal, creo yo, es que no quiero que mi vida esté regida por un aparato electrónico que necesite más cuidados y que suponga más gasto que una mascota... o un hijo. No quiero que un aparato me aparte de los demás, de atenderles, aunque a veces por no tenerlo algunos se aparten de mí (el impuesto que debo pagar por unos ideales). No quiero una vida cómoda que me lleve a la estulticia, a la inoperatividad (qué daño han hecho a la capacidad de orientación e interpretación de mapas los GPSs para coches, bien llamados 'Ton-tón'), no quiero que ningún aparato electrónico me distraiga de los demás, me condicione y rija mi vida. No quiero estar ansioso, quiero ser paciente, no quiero ser desconfiado ni estar pendiente de si me llega o no un mensaje para saber si me quieren. Yo sé a quien quiero, y sé quién me quiere, y quienes me quieren saben cómo localizarme, aunque a veces renieguen un poco. Y si no me localizan, pues será que estoy ocupado, que estoy haciendo cosas, que estoy activo,..., o que estoy en el WC!, y podrán (sabrán) esperar. Y si por esperar pierdo oportunidades, o llego tarde a alguna emergencia... bueno, antes vivíamos así, y vivíamos. Además, no quiero gastar por gastar.
No pretendo convencer a nadie; es más, seguro que algunos me llamaréis exagerado al leer esto, pero si durante la lectura de esta entrada os han llamado al móvil pensad si habéis contestado directamente o si habéis esperado hasta terminar el texto para, después, atender la llamada. Pensad en situaciones en las que interrumpís conversaciones (interesantes) o tareas (productivas) por atender al grillo, por darle prioridad. Pero como digo, no pretendo convencer. Aun así, por favor, no insistáis, no quiero un teléfono móvil.
Pero no, no es de esto de lo que quiero hablar, o sí, en parte. La entrada viene por lo de su título. Y es que sí, en efecto, soy el último mohicano (creo), last man standing, probablemente la única persona en la Ibérica península sin grillo, cacharro, aparatito, alma de mi vida, aifon, moranegra, gromenauer, o como quiera que llames a tu teléfono móvil. Que casi ya decir teléfono móvil suena anticuado, porque ya no se tienen móviles, ya ni siquiera de esos chiquititos y plateados que se abren como un mejillón, ahora son iphone, blackberry, extraplanos, y ya no son teléfono, son televisión, radio, tocadiscos, cámara de foto, messenger, lavadora, secadora, plancha de pelo, espada láser y no tardará la versión con la aplicación de maquinilla de afeitar. Lejos quedan aquellos primeros móviles que bien podían usarse como armas arrojadizas, los de hoy en día apenas saltarían una pestaña al impactar.
Pues salvo en mi periplo dominicano, en el que por razones laborales, y para mantener al equipo comunicado desde diferentes puntos del país, compré hasta 4 teléfonos, ni desde los tiempos de los primeros móviles, y hasta ahora, mi vida ha dependido de ese, a veces útil a veces impulsor de la inutilidad, aparato electrónico.
Porque sí, cada vez escucho más amenudo la frase: "yo es que sin él no podría vivir", frase que pierde todo su romanticismo cuando descubres que quien la pronuncia se refiere a un aparatito electrónico de 10 centímetros y no al amor de su vida.
Y no, no es que reniegue de la tecnología (para muestra un botón), ni que reniegue de los avances tecnológicos ni de las ventajas o beneficios que la telefonía móvil ha supuesto para el hombre, y la mujer, sea en cuestiones de emergencias, sea en determinados trabajos, sea cuando se te estropea el coche entre Navalcuernillos del pino viejo y Villa botijos de abajo. No, no es el caso, al César lo que es del César. Pero esto es como el fuego, la pólvora y tantos descubrimientos e inventos que nacieron del beneficio y de la necesidad, pero que tan mal se han usado a lo largo de la historia de la humanidad.
Dos ejemplos reales: (1) tres amigos van por la calle, caminando en fila mora, los de los extremos cada uno mirando su teléfono móvil, el de enmedio velando porque sus amigos no choquen con farolas o con señoras mayores que van a la compra mientras piensa: "y ahora con quién hablo yo?". (2) Una pareja de novios espera en sus butacas a que empiece la película en el cine, cada uno mirando su teléfono móvil, en silencio...
Pero ahí no acaba la cosa, ahora llega el WhatsApp (juego de palabras que hace referencia a 'What's up': 'Qué pasa?' y App, de application; a que muchos ni os lo imaginabais?), que en Cornualles será Whasson. Pues bien, parece que hoy en día, si no tienes un móvil para "whatsappear" ni ligas ni eres nadie. Frase textual escuchada entre chicas por la calle: "me voy que voy muy liada, hablamos por whatsapp". Ajá!, liada, pero tendrás tiempo de chatear después, no?. Por qué no te paras y te tomas un tiempo para hablar en vivo y en directo con tu amiga?.
Creo que estos ejemplos demuestran claramente mi postura, y mi creencia, de que los móviles, salvadas sean sus verdaderas ventajas, son un medio de comunicación con el que está al otro lado del aparato, pero un medio de INCOMUNICACIÓN con la persona que tenemos al lado. Y cuantas más "conchitas al huevo" (aplicaciones) tiene el aparatito más distraídos estamos, y menos miramos al que tenemos a nuestro lado, a sus necesidades afectivas, a su estado de ánimo, a su ser.
Siempre digo que tengo varias razones para seguir sin teléfono móvil, y no, ninguna de ellas tiene que ver con ser libre y que no me tengan controlado (aunque a veces viene bien estar deslocalizado para tu jefe); hablo de las guerras del coltán en África central, de la incomunicación, de que el móvil nos hace más despistados, más cómodos, más inútiles, más impacientes, más ansiosos, más desconfiados,... e inconscientes (como los que hablan al volante)...
Pero básicamente, la razón principal, creo yo, es que no quiero que mi vida esté regida por un aparato electrónico que necesite más cuidados y que suponga más gasto que una mascota... o un hijo. No quiero que un aparato me aparte de los demás, de atenderles, aunque a veces por no tenerlo algunos se aparten de mí (el impuesto que debo pagar por unos ideales). No quiero una vida cómoda que me lleve a la estulticia, a la inoperatividad (qué daño han hecho a la capacidad de orientación e interpretación de mapas los GPSs para coches, bien llamados 'Ton-tón'), no quiero que ningún aparato electrónico me distraiga de los demás, me condicione y rija mi vida. No quiero estar ansioso, quiero ser paciente, no quiero ser desconfiado ni estar pendiente de si me llega o no un mensaje para saber si me quieren. Yo sé a quien quiero, y sé quién me quiere, y quienes me quieren saben cómo localizarme, aunque a veces renieguen un poco. Y si no me localizan, pues será que estoy ocupado, que estoy haciendo cosas, que estoy activo,..., o que estoy en el WC!, y podrán (sabrán) esperar. Y si por esperar pierdo oportunidades, o llego tarde a alguna emergencia... bueno, antes vivíamos así, y vivíamos. Además, no quiero gastar por gastar.
No pretendo convencer a nadie; es más, seguro que algunos me llamaréis exagerado al leer esto, pero si durante la lectura de esta entrada os han llamado al móvil pensad si habéis contestado directamente o si habéis esperado hasta terminar el texto para, después, atender la llamada. Pensad en situaciones en las que interrumpís conversaciones (interesantes) o tareas (productivas) por atender al grillo, por darle prioridad. Pero como digo, no pretendo convencer. Aun así, por favor, no insistáis, no quiero un teléfono móvil.
jueves, diciembre 15, 2011
CONCENTRACIÓN DE MEDIOS E INTERESES
Tengo varias entradas pensadas, pero poco tiempo para aplicarme en ellas (y corro riesgo de desatender este blog). Así que, ya que la inspiración (profesional) ha huido de mí a día de hoy, aplicaré mis (escasas) neuronas en retomar la base del objetivo de este blog, que no es otra de hacer de Pepito Grillo, o de mosca cojonera.
Y vengo con un nuevo libro, bueno, nuevo, de hace unos 15-16 años, pero perfectamente aplicable a estos tiempos que corren:
"Cómo nos venden la moto" de Noah Chomsky e Ignacio Ramonet (mitad y mitad)
Un extracto del libro se puede encontrar en este ENLACE
Aun no lo he terminado, pero se me antoja de esos de obligada lectura (al menos para mí). Porque a pesar de que Noah Chomsky arremete contra políticos, gobernantes y poderes fácticos de su país, los EE.UU. de las Américas, lo que de él leo es perfectamente adjudicable a los poderes fácticos de este lado del Atlántico y de ésta "nuestra" España. Y es que el libro trata básicamente de la manipulación (de las masas) mediante el control de la información y de su divulgación. A saber, unos pocos son quienes deciden qué es noticia (ya hablé de esto cuando me refería al libro de Inñaki Gabilondo) y cómo se debe difundir para influir en las masas (nosotros pequeñas hormiguitas) para que éstas aplaudan a las élites y sus decisiones y que, además, esos pequeños insectos crean que aquellas decisiones, tomadas para beneficio de unos pocos, la élite, se toman para su beneficio en general, y las hormiguitas vivan felices en su ignorancia confiando en que unos pocos velan por ellos y sus intereses, cuando esos pocos velan por sus propios intereses, los de estos pocos.
Inciso: me viene a la memoria una anécdota que oí en la República Dominicana acerca de un político que en precampaña prometía que si salía elegido trabajaría por y para la familia y, en efecto, cuando salió elegido trabajo para la familia, para SU familia.
Bueno, ¿y por qué esta entrada?, pues por esta noticia: "Antena 3 y la Sexta acuerda su fusión" reza la noticia. Pero éste es el titular real: Antena 3 engulle, devora, se traga, absorve La Sexta.
Bueno, empresas, economía, hasta ahí todo bien, a quien Dios se la dé San Pedro se la Bendiga. ¿Cuál es el problema entonces?. Pues que hace poco, la otra cadena "izquierdosa", Cuatro, fue engullida por CacaCinco (lo siento, con la cadena Mamachico-Berlusconi no me puedo mostrar imparcial). A saber, las dos únicas cadenas de ámbito nacional de ideología tirando algo hacia la izquierda (política) son absorbidas por dos cadenas derechosas.
No es que uno prefiera unas u otras. Como he dicho con anterioridad, me decía mi padre que cuando hay dos periódicos de diferente corte político y línea editorial lo mejor es leer uno y otro y luego sacar la media, para estar bien informado. Pero quiero hacer notar que en España, con la avenida de la TDT, se ha visto una más que evidente proliferación de canales de ideología derechista, o incluso ultraderechista y neoliberal, algunos de ellos con programas que atraviesan impúnemente la línea de la buena educación, el respeto y la verdad, excusándose (escudándose) en SU verdad; que creo yo que ni ellos se creen, pero que sacrifican en favor de según qué intereses. Bueno, el caso es que son canales menores, de baja audiencia (bueno, algunos no tan baja).
Pero miremos el cuadro cómo queda: muchos pequeños canales de corte derechista, cuatro canales mayoritarios de ámbito nacional de corte derechista, muchos canales autonómicos de comunidades gobernadas por la derecha con medios de comunicación claramente parciales (véase "Nodo"-9, la televisión "Valenciana") derechistas, y la televisión pública española y su integridad temblando ante la inminente llegada de otro gobierno derechista (recuérdense los tiempos de Urdaci). Vamos, que tal y como queda el panorama, en España, unos pocos van a poder seleccionar el tipo de información que quieren transmitir a la población y cómo quieren transmitirla, la manipulación va a ser más fácil pues.
Afortunadamente, con tanta publicidad agresiva que realizan estas cadenas privadas de ámbito nacional, las nuevas generaciones pasaremos de una pantalla a otra y miraremos Youtube, que de momento es plano y meridiano (salvo por pequeños actos de censura).
Afortunadamente siempre nos quedará el maldito Facebook (Feisbuc) y otras redes sociales para encontrarnos, enfrentarles y reclamar LA VERDAD. Mientras tanto, reclamo responsabilidad, inquietud y fomento del arte de preguntar y cuestionarse todo lo que nos venga por la caja boba, que ya no es caja (por plana), ni mucho menos boba (por malintencionada).
Y vengo con un nuevo libro, bueno, nuevo, de hace unos 15-16 años, pero perfectamente aplicable a estos tiempos que corren:
"Cómo nos venden la moto" de Noah Chomsky e Ignacio Ramonet (mitad y mitad)Un extracto del libro se puede encontrar en este ENLACE
Aun no lo he terminado, pero se me antoja de esos de obligada lectura (al menos para mí). Porque a pesar de que Noah Chomsky arremete contra políticos, gobernantes y poderes fácticos de su país, los EE.UU. de las Américas, lo que de él leo es perfectamente adjudicable a los poderes fácticos de este lado del Atlántico y de ésta "nuestra" España. Y es que el libro trata básicamente de la manipulación (de las masas) mediante el control de la información y de su divulgación. A saber, unos pocos son quienes deciden qué es noticia (ya hablé de esto cuando me refería al libro de Inñaki Gabilondo) y cómo se debe difundir para influir en las masas (nosotros pequeñas hormiguitas) para que éstas aplaudan a las élites y sus decisiones y que, además, esos pequeños insectos crean que aquellas decisiones, tomadas para beneficio de unos pocos, la élite, se toman para su beneficio en general, y las hormiguitas vivan felices en su ignorancia confiando en que unos pocos velan por ellos y sus intereses, cuando esos pocos velan por sus propios intereses, los de estos pocos.
Inciso: me viene a la memoria una anécdota que oí en la República Dominicana acerca de un político que en precampaña prometía que si salía elegido trabajaría por y para la familia y, en efecto, cuando salió elegido trabajo para la familia, para SU familia.
Bueno, ¿y por qué esta entrada?, pues por esta noticia: "Antena 3 y la Sexta acuerda su fusión" reza la noticia. Pero éste es el titular real: Antena 3 engulle, devora, se traga, absorve La Sexta.
Bueno, empresas, economía, hasta ahí todo bien, a quien Dios se la dé San Pedro se la Bendiga. ¿Cuál es el problema entonces?. Pues que hace poco, la otra cadena "izquierdosa", Cuatro, fue engullida por CacaCinco (lo siento, con la cadena Mamachico-Berlusconi no me puedo mostrar imparcial). A saber, las dos únicas cadenas de ámbito nacional de ideología tirando algo hacia la izquierda (política) son absorbidas por dos cadenas derechosas.
No es que uno prefiera unas u otras. Como he dicho con anterioridad, me decía mi padre que cuando hay dos periódicos de diferente corte político y línea editorial lo mejor es leer uno y otro y luego sacar la media, para estar bien informado. Pero quiero hacer notar que en España, con la avenida de la TDT, se ha visto una más que evidente proliferación de canales de ideología derechista, o incluso ultraderechista y neoliberal, algunos de ellos con programas que atraviesan impúnemente la línea de la buena educación, el respeto y la verdad, excusándose (escudándose) en SU verdad; que creo yo que ni ellos se creen, pero que sacrifican en favor de según qué intereses. Bueno, el caso es que son canales menores, de baja audiencia (bueno, algunos no tan baja).
Pero miremos el cuadro cómo queda: muchos pequeños canales de corte derechista, cuatro canales mayoritarios de ámbito nacional de corte derechista, muchos canales autonómicos de comunidades gobernadas por la derecha con medios de comunicación claramente parciales (véase "Nodo"-9, la televisión "Valenciana") derechistas, y la televisión pública española y su integridad temblando ante la inminente llegada de otro gobierno derechista (recuérdense los tiempos de Urdaci). Vamos, que tal y como queda el panorama, en España, unos pocos van a poder seleccionar el tipo de información que quieren transmitir a la población y cómo quieren transmitirla, la manipulación va a ser más fácil pues.
Afortunadamente, con tanta publicidad agresiva que realizan estas cadenas privadas de ámbito nacional, las nuevas generaciones pasaremos de una pantalla a otra y miraremos Youtube, que de momento es plano y meridiano (salvo por pequeños actos de censura).
Afortunadamente siempre nos quedará el maldito Facebook (Feisbuc) y otras redes sociales para encontrarnos, enfrentarles y reclamar LA VERDAD. Mientras tanto, reclamo responsabilidad, inquietud y fomento del arte de preguntar y cuestionarse todo lo que nos venga por la caja boba, que ya no es caja (por plana), ni mucho menos boba (por malintencionada).
domingo, noviembre 27, 2011
SUSURROS, MURMURACIONES Y JUICIOS DE VALOR
Con 17 años me hablaron de murmurar. No en el sentido literal (hablar bajito). Más bien de lo que se murmura, de lo que se murmura de quien se murmura, y del daño que se puede llegar a causar con esta actividad. Normalmente se murmura (de alguien) por algún interés determinado; aunque últimamente parece que lo hagamos por deporte o hobbie (que quiere decir jovi).
¿Y cuál es el problema? pues que cuando se murmuran cosas que no son ciertas se hace daño, mucho daño. Y aunque sean ciertas, o ciertas a medias, o sólo un poco ciertas, también se hace daño, especialmente si de ellas se murmura tergiversando, o contando sólo la parte que interesa (al murmurador). Pero el que murmura hace daño, y también así mismo, porque si murmura a sabiendas de que lo murmurado no está ocurriendo, se está etiquetando frente a los demás y a sí mismo como persona de tan baja moral como alta es su malicia. Si el que murmura lo hace convencido de lo que murmura, y lo murmurado no está ocurriendo, el murmurador sigue etiquetándose, como un solemne ignorante.
Pero como decía Michael Morre, "esta película no va de esta gente" (los murmuradores). Va de aquellos que prestan oídos a los murmuradores, dejándose embaucar. Es muy fácil emitir juicios de valor, especialmente si uno se deja llevar por las pasiones, o éstas le invaden. El problema es que los juicios de valor son juicios, es decir, se juzga, se condena y se ejecuta la sentencia produciendo y pegando una etiqueta de grandes dimensiones sobre el sujeto objeto de las murmuraciones, etiqueta que no sale ni con salfumán, que pesa y que duele...
La Wikipedia dice de la palabra "juicio" lo siguiente: "En el ámbito moral, el juicio trata de discernir y resolver un conflicto, siempre tendiendo a propugnar lo bueno y condenar lo malo, desde una postura razonable". Sobre "valor" dice: "una cualidad de las acciones y las cosas que permite ponderar la bondad, maldad, belleza, fealdad, etc". El problema viene cuando el que juzga se basa exclusivamente en susurros y murmuraciones, sin sopesar TODOS los pros y los contras, sin buscar la información de primera mano, sin preguntar a todos, especialmente a los implicados, sopesando sólo la maldad, la fealdad, por cuales quiera que sean sus razones (pasado, inseguridades, miedos). Esa persona no está juzgando, no al menos desde una postura "razonable". Esa persona directamente está condenando, etiquetando, y continúa con el ciclo de las murmuraciones, las cuales siguen creciendo y creciendo, hasta que el daño es irreparable.
En ciencia, si un investigador da una conferencia o escribe un artículo sobre un tema o estudio basándose sólo en opiones personales o de otros pocos colegas... lo crujen, y el artículo no se publica, y el científico queda desprestigiado. Antes de publicar un trabajo, un científico tiene que recabar datos de la forma más objetiva, completa e imparcial posible, tiene que analizarlos con análisis precisos con su intervalo de confianza y su posible error, y después discutirlos en base a lo que otros investigadores opinan o estudiaron sobre el mismo tema. Sólo entonces el trabajo es creible y las conclusiones válidas.
Lo mismo se puede decir de un periodista que lanza la noticia sólo por un rumor sin contrastar. Suele acabar denunciado o despedido del periódico por incompetente.
Si no quieres ser un científico desprestigiado, o un periodista despedido, te recomiendo que no emitas juicios de valor a partir de susurros y murmuraciones de unos pocos, juzga de forma razonable, ponderando lo bueno y lo malo y contrastando la información... básicamente para evitar etiquetar y hacer daño.
¿Y cuál es el problema? pues que cuando se murmuran cosas que no son ciertas se hace daño, mucho daño. Y aunque sean ciertas, o ciertas a medias, o sólo un poco ciertas, también se hace daño, especialmente si de ellas se murmura tergiversando, o contando sólo la parte que interesa (al murmurador). Pero el que murmura hace daño, y también así mismo, porque si murmura a sabiendas de que lo murmurado no está ocurriendo, se está etiquetando frente a los demás y a sí mismo como persona de tan baja moral como alta es su malicia. Si el que murmura lo hace convencido de lo que murmura, y lo murmurado no está ocurriendo, el murmurador sigue etiquetándose, como un solemne ignorante.
Pero como decía Michael Morre, "esta película no va de esta gente" (los murmuradores). Va de aquellos que prestan oídos a los murmuradores, dejándose embaucar. Es muy fácil emitir juicios de valor, especialmente si uno se deja llevar por las pasiones, o éstas le invaden. El problema es que los juicios de valor son juicios, es decir, se juzga, se condena y se ejecuta la sentencia produciendo y pegando una etiqueta de grandes dimensiones sobre el sujeto objeto de las murmuraciones, etiqueta que no sale ni con salfumán, que pesa y que duele...
La Wikipedia dice de la palabra "juicio" lo siguiente: "En el ámbito moral, el juicio trata de discernir y resolver un conflicto, siempre tendiendo a propugnar lo bueno y condenar lo malo, desde una postura razonable". Sobre "valor" dice: "una cualidad de las acciones y las cosas que permite ponderar la bondad, maldad, belleza, fealdad, etc". El problema viene cuando el que juzga se basa exclusivamente en susurros y murmuraciones, sin sopesar TODOS los pros y los contras, sin buscar la información de primera mano, sin preguntar a todos, especialmente a los implicados, sopesando sólo la maldad, la fealdad, por cuales quiera que sean sus razones (pasado, inseguridades, miedos). Esa persona no está juzgando, no al menos desde una postura "razonable". Esa persona directamente está condenando, etiquetando, y continúa con el ciclo de las murmuraciones, las cuales siguen creciendo y creciendo, hasta que el daño es irreparable.
En ciencia, si un investigador da una conferencia o escribe un artículo sobre un tema o estudio basándose sólo en opiones personales o de otros pocos colegas... lo crujen, y el artículo no se publica, y el científico queda desprestigiado. Antes de publicar un trabajo, un científico tiene que recabar datos de la forma más objetiva, completa e imparcial posible, tiene que analizarlos con análisis precisos con su intervalo de confianza y su posible error, y después discutirlos en base a lo que otros investigadores opinan o estudiaron sobre el mismo tema. Sólo entonces el trabajo es creible y las conclusiones válidas.
Lo mismo se puede decir de un periodista que lanza la noticia sólo por un rumor sin contrastar. Suele acabar denunciado o despedido del periódico por incompetente.
Si no quieres ser un científico desprestigiado, o un periodista despedido, te recomiendo que no emitas juicios de valor a partir de susurros y murmuraciones de unos pocos, juzga de forma razonable, ponderando lo bueno y lo malo y contrastando la información... básicamente para evitar etiquetar y hacer daño.
sábado, noviembre 19, 2011
JORNADA DE REFLEXIÓN
Como buen ciudadano, hallome en chandal en casa reflexionando, pero no sólo sobre qué "papelito" meteré mañana por la ranura, si no por los cambios, las necesidades, presentes y futuras, y lo que debería y no debería ser o haber sido. Qué fácil era cuando uno tenía claro su objetivo, su misión. Pero pasan cosas. El caso es que vienen unas semanas intensas a nivel laboral, cuando ni el cuerpo ni la mente están prestos ni dispuestos (una vez más apretaremos el culo).
Pero como dije en la entrada anterior, quizá la cuestión sea no reflexionar tanto. Afortunados aquellos que no se plantean las cosas, que sólo reaccionan (sin importar si es buena o mala la reacción). Qué liberada deebn de tener la mente. Qué Paz. Porque mira que es difícil encontrar el equilibrio.
Pero bueno, mañana votaremos, y una vez más con voto negativo, es decir votar por lo que quieres que no pase (que fulano no gane, o que gane por poco para que luego no haga lo que le da la gana), en vez de votar por lo que quieres, porque lo que quieres no va a pasar, o es muy posible que no pase. Caramba qué paralelismo con la vida propia!.
Una lección de estadística (si es que me dejan dar lecciones en mi blog): La estadística tradicional se basa en generar una hipótesis, un evento, y en calcular la probabilidad de que dicha hipótesis o evento no suceda, no se dé. Las nuevas tendencias estadísticas, como la Bayesiana, abogan por calcular directamente la probabilidad que que el evento se dé. Algo mucho más directo, una forma mucho más lógica de pensar. El problema es que la estadística Bayesiana es mucho más difícil de entender y ejecutar, especialmente para mentes con poca querencia al reciclaje, y poco tiempo para ello. Caramba qué paralelismo con la vida propia!!.
Pero como dije en la entrada anterior, quizá la cuestión sea no reflexionar tanto. Afortunados aquellos que no se plantean las cosas, que sólo reaccionan (sin importar si es buena o mala la reacción). Qué liberada deebn de tener la mente. Qué Paz. Porque mira que es difícil encontrar el equilibrio.
Pero bueno, mañana votaremos, y una vez más con voto negativo, es decir votar por lo que quieres que no pase (que fulano no gane, o que gane por poco para que luego no haga lo que le da la gana), en vez de votar por lo que quieres, porque lo que quieres no va a pasar, o es muy posible que no pase. Caramba qué paralelismo con la vida propia!.
Una lección de estadística (si es que me dejan dar lecciones en mi blog): La estadística tradicional se basa en generar una hipótesis, un evento, y en calcular la probabilidad de que dicha hipótesis o evento no suceda, no se dé. Las nuevas tendencias estadísticas, como la Bayesiana, abogan por calcular directamente la probabilidad que que el evento se dé. Algo mucho más directo, una forma mucho más lógica de pensar. El problema es que la estadística Bayesiana es mucho más difícil de entender y ejecutar, especialmente para mentes con poca querencia al reciclaje, y poco tiempo para ello. Caramba qué paralelismo con la vida propia!!.
domingo, noviembre 13, 2011
BOCADITOS DE FELICIDAD
Hace tiempo dejé de buscar la felicidad, por no morir por el ansia de no conseguirla.
Pero no sé si compensan los bocaditos de felicidad en una vida triste, porque la felicidad se consigue a bocaditos, y cada vez son más raras las ocasiones en las que uno se harta de comer de ella, pero la tristeza te llueve a palos, y en los momentos más insospechados.
Dicen que la felicidad encontrada satisface mucho más que la buscada, y coincido, porque cuando aparece la segunda, por la búsqueda ansiosa, estás tan cansado que ni energías tienes para disfrutarla. Hay quien piensa que la felicidad es como el dinero, y cuanto más tiene más quiere, y al final pasa como con el dinero, que se gasta muy rápido, y vuelve el ansia, y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.
Dicen que el quid de la cuestión está en no pensar tanto. Utopía, más para una mente hiperactiva. Será cuestión de ello. Porque uno no es de los que confían en que la vida esté escrita en las estrellas. Como canta Fito: 'tu destino dices ya está escrito, EL MÍO TENGO QUE ESCRIBIRLO YO'.
Hace tiempo escuché una frase que, si mal no recuerdo, decía algo así: "No te pido la victoria, sólo dame velocidad y energía para poder vencer y coraje para aceptar la victoria o la derrota al final de la carrera".
Creo que no se trata de usar un paraguas de acero, una armadura, si no de tener habilidad para esquivar los palos y coraje para encajar los golpes. Yo soy más de lo segundo, tonto empedernido, por eso pido coraje, para mí y para todos, en estos tiempos que corren.
Pero no sé si compensan los bocaditos de felicidad en una vida triste, porque la felicidad se consigue a bocaditos, y cada vez son más raras las ocasiones en las que uno se harta de comer de ella, pero la tristeza te llueve a palos, y en los momentos más insospechados.
Dicen que la felicidad encontrada satisface mucho más que la buscada, y coincido, porque cuando aparece la segunda, por la búsqueda ansiosa, estás tan cansado que ni energías tienes para disfrutarla. Hay quien piensa que la felicidad es como el dinero, y cuanto más tiene más quiere, y al final pasa como con el dinero, que se gasta muy rápido, y vuelve el ansia, y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.
Dicen que el quid de la cuestión está en no pensar tanto. Utopía, más para una mente hiperactiva. Será cuestión de ello. Porque uno no es de los que confían en que la vida esté escrita en las estrellas. Como canta Fito: 'tu destino dices ya está escrito, EL MÍO TENGO QUE ESCRIBIRLO YO'.
Hace tiempo escuché una frase que, si mal no recuerdo, decía algo así: "No te pido la victoria, sólo dame velocidad y energía para poder vencer y coraje para aceptar la victoria o la derrota al final de la carrera".
Creo que no se trata de usar un paraguas de acero, una armadura, si no de tener habilidad para esquivar los palos y coraje para encajar los golpes. Yo soy más de lo segundo, tonto empedernido, por eso pido coraje, para mí y para todos, en estos tiempos que corren.
miércoles, noviembre 09, 2011
ELECCIONES, PIENSA, PERO PIENSA BIEN
Como se acercan elecciones, y tras ver a los candidatos de los partidos mayoritarios pontificar con monsergas, mentiras... y silencios, y ver que los candidatos de los partidos minoritarios lo dicen todo tan claro y lógico (quizá precisamente porque nunca llegarán arriba), no puedo más que hacer varias referencias y recordatorios, en clave de humor, de quiénes nos han estado gobernando los últimos 20 años y nos van a seguir gobernando.
Aquí dejo de nuevo el gran documento gráfico, obra de arte online, que con verdades como puños describe el porqué de la crisis española actual:
Y otro más que define perfectamente a los dos principales candidatos, supuestamente de posiciones enfrentadas. Los términos Derecha e Izquierda son absolutamente relativos, pues dependen de la posición del punto central al que hacen referencia estos términos; a saber, la izquierda de la Extrema Derecha es la Derecha. El siguiente documento gráfico lo define muy bien:
Aquí dejo de nuevo el gran documento gráfico, obra de arte online, que con verdades como puños describe el porqué de la crisis española actual:
jueves, octubre 27, 2011
VERGÜENZA
Veo el periódico local de hoy y me entran ganas de emular a Guy Fawkes y lanzarme con un carro lleno de pólvora hacia el nostre parlament, pero con mayores esperanzas de éxito. Para quien no lo sepa, éste es Guy Fawkes, o más bien, en él estaba inspirado el personaje de esta película: V de Vendetta.
Qué cuales son las noticias?:
Número 1:
Qué cuales son las noticias?:
Número 1:
Los partidos de Les Corts se blindan seis millones para asesores y más sueldo
Esta noticia vene aderezada con otras subnoticias del tipo: 450.000 euros en factura telefónica ó 200.000 para aparcar en parking. Señores, El Valenbisi sólo cuesta 18 euros al año, por 99 diputados = 1782 €. Que vete tú a saber para qué necesitamos 99 diputados en la Comunitat Valenciana.
Pero esto no es lo que me indigna, sólo me inspira un "qué caras más duras". La que me indigna es la siguiente noticia, que hábilmente (periódico de corte derechista, en consonancia con el gobierno autonómico actual) se encuentra escondida bastante más abajo en el periódico, cuando debería ser portada:
Número 2:
Coronada por un: "medidas anticrisis", la noticia reza:
El Consell congela el sueldo de los funcionarios para ahorrar 90 millones en 2012
Para información del personal que no lo tenga claro, informo que funcionarios no son sólo los chupatintas de escritorio, lo son policías, bomberos, médicos de plantilla de hospitales públicos, maestros de secundaria con plaza, profesores titulares de universidad,..., a saber, servicios, sanidad y educación. Y con esto se van a ahorrar 90 millones, dicen.
Y cuando uno sabe que en el mravilloso Ágora (edificio que apenas se usa tres veces al año para pases de modelos y para un torneo de tenis con precios de entradas no al alcance de todos) llevan gastados más de 100 millones de euros, y sumando (porque aun no está acabada), a uno le entra solemne cabreo, la verdad.
Cándo vamos a decir BASTA YA!?
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