martes, noviembre 03, 2009

ORGULLO PATRIO

El soldado de piel morena recordaba, amarrado al poste, la situación que le había llevado frente a los ocho fusiles que ordenados en fila le apuntaban. Diez días antes, portando el estandarte nacional, llegó junto a su general en el fragor de la batalla; justo en el momento en que éste recibía un balazo en la cara interior del muslo y caía herido al suelo gritando cual cerdo en matadero. La sangre brotaba a chorro de la herida de bala, cuyo agujero atravesaba la femoral. El soldado de piel morena reaccionó instintivamente, miró a un lado y a otro buscando algún objeto con el que asistir a su general, algún trozo de tela limpio con el que hacer un buen torniquete y vendar la herida. Pero su uniforme y los de los muertos que les rodeaban estaban manchados de sangre y barro. Miró a un lado, a otro, hacia arriba, BINGO. Arrancó la bandera del mástil, la desgarró en tres tiras, una para el torniquete, una para la venda y otra para empaparla con el agua de su cantimplora y vendar con ella la frente del general. Partió el palo de la bandera en dos, improvisó unas parihuelas y obligó a otro saldado a ayudarle a transportar al general a la enfermería...
La batalla se ganó, el general salvó la vida...

El general levantó el sable lentamente, el tambor terminó su redoble, el general descargó su brazo armado y los ocho fusiles descargaron su pólvora al unísono. No hizo falta el tiro de gracia.

Así se pagaba la ofensa a las insignias patrias. El general no había podido plantar su estandarte en la posición enemiga y la victoria quedó deslucida.
Envainó su sable, giró en redondo y, caminando con una ligera cojera, le dijo a su lugarteniente: "¿Dónde tendremos la próxima batalla?".

3 comentarios:

Alicia Murillo dijo...

Y lo peor es que esa historia bien podría ser real.

Jesús dijo...

Está dedicado a todos los que veneran con pasión y desenfreno esos trapitos de colores que tanto daño hacen, tanto los rojigualdos (de tres o más barras, con o sin banda azul) como los azules con gaviota, los rojos con rosa y puño, los de barritas y estrellitas, etc...

Manuel Miraflores dijo...

Lo siento, iba comentar algo pero Alicia se me adelanto y me quito las palabras de la boca o más o menos.

P.D.: vamos, que si ella me lo permite suscribo las suyas.