A veces uno se siente cobarde, si es cobardía lo que uno siente, por no mandarlo todo a tomar viento fresco del norte. A veces la cobardía se disfraza de responsabilidad, a veces la responsabilidad de cobardía, a veces la indecisión es una buena decisión. A veces la balanza no vale, y hay que volver a poner las pesas en los platillos varias veces para ver que la marca sea la correcta... dijo el especialista en tirar por tierra sus propias teorías.
No sé, veremos que traen los vientos. Mientras tanto, caminante no hay camino, se hace camino al andar... En cualquier caso la decisión no está tomada, pero la línea a seguir parece clara, seguiremos por ahí pues.
PD: El que entienda algo de esto se llevará de premio cien mil rupias falsas.
