lunes, octubre 21, 2013
MOMENTOS DIFÍCILES
No me vengas con otro cuentito de los tuyos, dijo la joven, nada me va a consolar, son muchos los infortunios, los problemas me llueven, las desgracias, no me vengas con que tengo que ser positiva, no me vengas con que tengo que ignorar mis males, no quiero oir nada de caminos, de animales ni de niñas salvadoras del mundo, no quiero abrazar monstruos, solo quiero que se vayan, y que venga la fortuna... de una vez por todas..., y sí, quiero llorar!!!.
La vieja expulsó el humo por su desdentada boca, sacudió el tabaco de la pipa para apagarla sobre un ladrillo, la guardó en el bolsillo de su delantal y se acercó a la joven. No dijo nada, solo la abrazó con inusitada fuerza, inspirando cuando lo hacía, y apretando fuerte con sus manos en la espalda de ella. La joven comenzó a llorar... pero sintiéndose un poco mejor.
domingo, octubre 13, 2013
ESCARABAJO
No sé si al tercer picotazo yo lo habría dejado por imposible, pero sí sé que dos o tres picotazos me habría llevado. Pero valga este relato como introducción para el cuentito de hoy.
Será porque el otro día destruí un caracol, que hoy quise rescatar a un escarabajo. Regresaba de la playa (sí, de la playa, en octubre, esto es Valencia y uno no es friolero) por un camino asfaltado que atraviesa el bosque de pinos, cuando al mirar hacia abajo me encontré con uno de los muchos escarabajos que suelo ver por ese lugar, negro, redondeado, moviendo sus patitas rápida y rítmicamente. Instintivamente me agaché para recogerlo y dejarlo fuera del camino, pensando en evitarle encuentros no deseados con pájaros hambrientos o suelas de sandalias de playeros domingueros despistados. Pero el escarabajo se empeñaba en huir de mí (y porque no tenía aguijón para picar). Y aquí estoy, con ese simple gesto y filosofando.
Sin más argumentos, el escarabajo acabó fuera del camino, pues no soy yo salvador ni nada, faltaría más. Pero uno nunca sabe si en vez de salvarlo le he perjudicado. Quizas desvié su ruta hacia una fuente de alimento (pelota de caca), quizá el escarabajo caminaba por la superficie firme y dura del asfalto para descansar del esfuerzo de caminar entre dunas de arena.
Así podríamos seguir filosofando sobre las necesidades y voluntades de salvar y ser salvado... por el simple hecho de retirar un escarabajo del camino. Pero ya me cansé de escribir, y lo escrito escrito está (y no lo voy a borrar ahora). Si de esto alguna lectura quieres sacar: Sé tu mismo, busca tu naturaleza y actúa en consecuencia sin hacerte demasiadas preguntas.
jueves, septiembre 26, 2013
TRILOGÍA DEL REY Y EL MAGO (3ª parte)
Ambos contemplaban el castillo en ruinas, los campos quemados, los cadáveres, los heridos lamentándose, las bestias muertas con las patas apuntando al cielo,...
_Malditos bárbaros!_ dijo el mago_. Lo arrasaron todo, no dejaron piedra sobre piedra.
_Pero sobrevivimos, y los ahuyentamos, los sacamos del reino.
_Sí, pero a qué coste mi rey, mirad la desolación que nos rodea, ni mi magia más poderosa podrá arreglar la décima parte de lo destruido.
_Mi buen mago, mírate las manos, las puedes ver, ¿no?, ergo vivo estás, así que remángate esas exageradas mangas de tu hábito, pues hay mucho que hacer.
_En verdad sois poderoso, mi señor; apenas veo a los bárbaros alejarse por el horizonte y ya estáis pensando en la reconstrucción.
_Poderoso, ¡je!... más bien práctico, la noche se acerca, el viento arrecia, mejor tener un techo bajo el que cobijarse y comida que llevarse a la boca; y nada de eso va a caer del cielo, ni salir de tu varita mágica.
lunes, septiembre 23, 2013
SOBRE DRAGONES, PRINCESAS... Y CARACOLES
_Ya os advertí, mi rey, de que ufanarse trae consigo grandes caídas.
_¿Y quién se ufanó!?, ¿por decir que me sentía poderoso, mi querido mago?. No, ya te dije que una de las cosas que me hacían sentir poderoso era lo que quedaba por aprender de las derrotas; y otra, la más importante, aquella que descubrí en aquel viaje dentro de otro viaje, el amor A mis súbditos.
_Pero hoy os veo alicaído, mi señor.
_Qué guerrero no se siente alicaído después de una batalla, haya terminado ésta en victoria o en derrota. Pero deja que te repita, mi buen mago, ¿Y quién dijo que la vida no es cuento?. El problema es que los cuentos solo nos gustan si el príncipe acaba besando a la princesa...; curioso que nunca, en los cuentos, sea la princesa la que besa al príncipe... Pero bueno, centrémonos en lo que decía, que sabes mi buen mago que tiendo a divagar. En la vida-cuento, o en el cuento de la vida, hay días en los que te toca besar a la princesa, o que ella te bese, y días en los que te toca matar dragones. Hoy tuve que matar un dragón; por eso mi decaimiento, mi querido mago, pero sigo sintiéndome poderoso.
_Ya veo, pero mi señor, matar a un dragón es algo glorioso, una hazaña. ¿Por qué ese decaimiento?.
_Mi buen mago, ¿has visto alguna vez un dragón? su belleza su poder, su majestuosidad, su valor... ¿o es que solo te has fijado en sus dientes y sus garras?. Matar un dragón nunca será una hazaña. Hay días en los que uno preferiría besar a un dragón y matar princesas. ¿Y quién dijo que la vida no es cuento?, ahora dejadme descansar, mi buen mago.
_Sí mi señor... Un momento, si me permitís; al comienzo de la velada me dijisteis que me hablariais de dragones, princesas y caracoles. No dijisteis nada de estos últimos.
_¡Ah!, sí, los caracoles. Regresando del salón del trono, de despachar con mis súbditos, crucé los jardines de palacio, ya anochecido. Sin darme cuenta, al poner el pie sobre una losa del camino pisé algo crujiente.
_Un caracol.
_En efecto mi buen mago. Al mirar la losa, y también la suela de mi bota manchada, me di cuenta de que era un caracol, o lo que quedaba de él, despachurrado, repartido entre mi bota y la losa del jardín.
_No veo la relación con los dragones si me permitís, mi señor, ni con las princesas.
_Bueno, mi querido mago, tampoco es que la quiera buscar, pero deja que termine. En la misma losa, junto a los restos del caracol, había otro, éste intacto, con todo su cuerpo y sus cuernos desplegados fuera de su concha. Sentí pena por el caracol muerto, y compasión por el vivo, así que agarré a este último y lo arrojé a unos matorrales. Imagino al pobre caracol agitado con tanto golpe, quizá molesto por ver alterado su ritmo de marcha y su dirección, quizá sin percatarse de que lo había alejado del peligro de correr el mismo destino que su compañero. Luego me pregunté qué hacían dos caracoles en la misma losa, y pensé en lo ridículo del azar, o del destino si prefieres, y en lo fácil que es que dos seres en las mismas condiciones y circunstancias similares sufran destinos tan dispares. Es como matar un dragón o que te bese una princesa, o que te chafe un rey por el camino, pocas veces tienes elección, simplemente pasa; pero para todo esto hay que estar prearado, dispuesto para afrontarlo, saber que si mataste al dragón, o a la princesa, o te libraste de ser chafado por un rey por los pelos, fue para poder seguir adelante. Y ahora mi buen mago, déjame descansar... que me siento algo alicaído.
_En verdad sois poderoso, mi rey.
_No hagas que me ufane mago, no hagas que me ufane.
(Basado en hechos reales..., al menos la parte de los caracoles...)
viernes, septiembre 20, 2013
PODEROSO
Tened cuidado mi señor, la presunción y la arrogancia no son buenas consejera, sino anticipo de grandes caídas_ replicó el mago.
Estás intentando que no me sienta poderoso?_ replicó el rey_ me siento poderoso.
Y por qué os sentís poderoso, mi señor? por los países gobernados? por las battallas ganadas? por lo aprendido de las derrotas? por sus muchas conquistas en los campos de batalla y también por las conseguidas en las alcobas?_ dijo el mago.
No mi buen mago_ respondió el rey.
Por el amor de sus súbditos? por la prosperidad de sus reinos?_ atacó de nuevo el mago.
No mi buen mago_ respondió el rey.
Pues ya no viene a mi mente razón alguna para lo que decís, mi señor_ dijo el mago.
Pues menuda birria de mago_ dijo el rey, y con gesto cariñoso pasó su brazo por el hombro del enclenque mago y dijo:_ Me siento poderoso por los países por gobernar, por las batallas que ganar, por las lecciones que aprender de las derrotas que vengan, por las conquistas futuras, en los campos y en las alcobas, por todo ello, pero sobre todo_ y aquí el rey hizo un inciso_, no por el amor de mis súbditos, sino por el amor A mis súbditos_ contestó el rey enfatizando la A y sonriendo.
..._ (nada) dijo el mago.
martes, septiembre 03, 2013
CONEXIONES Y DESCONEXIONES
Qué fácil es conectar, y qué difícil lo hacemos...
Qué fácil desconectar, y qué fácil lo hacemos...
Y no hablo de poner puntos y finales, como leí hace poco: Uno de los mayores errores ortográficos actuales es no saber poner los puntos finales. Hablo de desconectar, de uno, de los otros, de las almas, del amor. Nos anclamos en el drama, parece que nos guste. Nos empeñamos en concentrarnos en el lado negativo de las cosas, por los puñeteros miedos, nuestros miedos.
Cuando lo más fácil es (debería ser) dejarse llevar, fluir, aceptar, sentir. Pero no, mira que nos gusta el drama!.
Toda aventura acaba bien si al final de ella uno sale vivo, porque si uno sale vivo sale fortalecido; y si sale herido empieza otra aventura, la de sanarse, y prepararse para la siguiente aventura, para la siguiente batalla... o para el siguiente baile...
Qué fácil es desconectarse de uno mismo y abandonarse a la desgracia, a la (como decimos) "mala suerte", a la desesperación, a la desesperanza. Pero los fracasos y las decepciones pueden ser la puerta a la esperanza si uno tiene puestos los ojos en el porvenir de ahora, en aquello que me va a pasar en los próximos 5 minutos, 5 horas, 5 días.
Los fracasos y las decepciones, los miedos, las defensas para no sentir esos miedos...
La vieja que fumaba en pipa (ver entrada anterior) solía contar el cuento de los guerreros:
En un valle había dos poblados de guerreros que defendían sus plazas con arrojo y valor. Los de uno de los pueblos usaban armaduras metálicas, poderosas, pesadas. Los golpes de los enemigos apenas hacían mella en ellas. Solían ganar todas sus batallas. Sin embargo, en todas ellas perdían a alguno de sus guerreros, pues aquellas armaduras metálicas, poderosas, pesadas, tenían un punto débil, un hueco en la axila para permitir la mobilidad del brazo. Y por muy poderosa, y pesada, que fuera aquella armadura metálica, siempre algún cuchillo o lanza enemigos encontraban el hueco. Y el guerrero, confiado a su armadura poderosa, y pesada, perdía la vida por una única herida letal. Y así, poco a poco, el pueblo en cuestión fue perdiendo guerreros, hasta que por causa de su reducido número empezaron a perder batallas, y finalmente la plaza.
Los guerreros del otro pueblo también portaban armaduras, pero en este caso de cuero, menos poderosas, pero ligeras. Las armaduras de cuero, ligeras, paraban algunos golpes, pero muchos otros golpes terminaban en las carnes de los guerreros durante las batallas, y las heridas sufridas eran numerosas, aunque rara vez letales. El guerrero herido sabía cuándo retirarse del combate para recuperarse de sus heridas y, así, estar listo para la próxima batalla. Este segundo poblado se mantuvo próspero durante mucho tiempo bajo la defensa de sus guerreros, con armaduras de cuero ligeras, que orgullosos mostraban sus heridas de guerra.
Que nadie te desconecte de tí mismo, guerrero, observa tus heridas, observa el combate, la batalla, el baile, danza con tu espada, y retírate cuando la lucha se vuelva en tu contra. Otros bailes vendrán, otras batallas.
Que nadie te desconecte de tí mismo, que nadie te quite la sonrisa.
Mi agosto fue un mes de conexiones y desconexiones, nuevas conexiones, refuerzo de conexiones antiguas, nuevas desconexiones, incluso conexiones que desconectaron y volvieron a conectar.
De todas las conexiones, la más importante con uno mismo.
Las desconexiones más importantes... ya no importan.
(Comentario con dedicatoria: Si la desconexión cuesta y el enchufe se engancha: Otobús!!)
martes, agosto 27, 2013
UN HOMBRE CAMINA SOLO
Sentada junto al camino, una extraña anciana desdentada que fuma en pipa le pregunta: ¿por qué caminas solo?. No por mi gusto buena señora, no por mi gusto, responde el hombre, pero así es la vida, ando buscando. ¿Y qué buscas? pregunta la vieja. No lo sé, preo creo que debo seguir buscando, debo seguir caminando, contesta el hombre. Bueno, en cualquier caso no creo que sea bueno buscar solo, otros te pueden ayudar a encontrar, replica la vieja tras expulsar unas volutas de humo por sus desdentados labios, ¿conoces el cuento del Gñu que se salió de la fila?. Señora, lo escribí yo, responde el hombre, y por cierto, no ando solo, ¿o es que no ha visto al niño que me acompaña?.
Un hombre camino solo, buscando. De su mano anda cogido un niño rubio de ojos oscuros. Y más atrás, en el camino, una vieja desdentada que fuma en pipa sonríe...
lunes, julio 22, 2013
OSITO DE PELUCHE
Desde ese día los abrazos al oso eran menos frecuentes, aunque seguía descansando en el centro de la cama. Estrella seguía jugando con él, pero ya no lo transportaba con sumo cuidado, lo arrastraba de uno de sus brazos o piernas, y con él pagaba sus frustraciones infantiles; al fin y al cabo, su relleno de algodón y gomaespuma hacía que golpes y puñetazos apenas dolieran.
Al cabo de unos meses el oso estaba sucio, deshilachado, con un brazo a medio colgar y una pierna casi sin relleno. Incluso había perdido un ojo marrón de cristal y media sonrisa caía descosida en un lado de su cara.
Un día Estrella miró al oso; en su estado ya no le gustaba, así que fue a buscar a su madre con el oso a rastras y le dijo que lo tirara a la basura, luego volvió a la habitación y buscó de entre sus peluches a un nuevo compañero de juegos. Eligió un hipopótamo rosado al que abrazó con mucho cariño.
¿Qué fue del oso?, podríamos decir que la madre de Estrella lo arregló, lo limpió, lo cosió y lo dio en donación a un colegio infantil; pero de momento dejemos al oso junto al cubo de la basura, mirando hacia la calle con su ojo sano de cristal y su media sonrisa, a ver quién pasa.
miércoles, julio 03, 2013
miércoles, octubre 27, 2010
MUNDO LUZ
Ezenian se mesaba la larga barba cana. El Mundo-luz se descontrolaba; de hecho, la luz iba poco a poco desapareciendo. No la del sol que le había asignado, aun le quedaban trillones de años para pasar a ser una gigante roja, ni tampoco porque no fuera un mundo iluminado con luz de mil fuentes y colores creados por sus habitantes. Pero lo sentía, la luz se apagaba. Mundo-luz iba a ser Mundo oscuridad en breve..., y bueno, era una de las posibilidades cuando lo colocó en el lugar más apartado de la galaxia. Pero era su experimento, ver qué era capaz de hacer un mundo sólo, aislado, ver si no había remedio, o ver si le sorprendían y sus habitantes eran capaces de encontrar otros mundos antes de destruir el propio. Y, sobre todo, ver qué eran capaces de hacer con su propio mundo. Otros mundos próximos entre sí habían prosperado, siempre equilibrándose unos a otros, a veces apoyándose, a veces guerreando, pero siempre vivos. No tenía más que recordar a Mundo verde, la capital del imperio de mil planetas al otro lado de la galaxia, o Mundo blanco, próspero como ningún otro.
Pero Mundo luz estaba muriendo, al mismo ritmo que crecía la actividad en él. Moría vida, pero ese no era el problema, porque se creaba más. Como siempre, el problema era el tipo de vida creado, era lo que mataba el planeta, como ocurrió en Mundo roca o Mundo brea.
Sinceramente, había tenido grandes esperanzas en Mundo-luz, sobre todo porque sus habitantes le habían quedado muy bien tras complejas fórmulas de evolución y "azar" que le ocuparon siglos de cálculos y falta de sueño. Pero los habitantes de Mundo-luz estaban muriendo; siempre corriendo a todos lados, pasaban por la vida en lugar de vivirla, dejaban pasar un día tras otro sin hacer nada que arrojará algo de luz, de vida, muchas veces sin darse cuenta, otras con la excusa de "ser felices" o, como Ezenian decía, de mantener su culo caliente.
Odiaba hacerlo, pero varias veces había tenido que intervenir alterando la compleja maquinaria de "evolución-azar", introduciendo algún elemento de luz; elementos en forma de personas, colectivos o ideas e inspiraciones que fueron apagados total o parcialmente o, peor, olvidados por los habitantes de Mundo-luz. Ya no lo haría más.
Ezenian estaba triste, Mundo-luz se moría. Dio una sonora palmada en su mesa de trabajo, agarró con fuerza la pluma de fénix, mojó la punta del caño ligeramente en tinta roja y la dirigió hacia el papel en el que, con letras góticas, estaba escrito el listado de planetas. La punta de la pluma se posó sobre la letra M de Mundo-luz. Se disponía a trazar una gruesa línea sobre el nombre cuando su gato Fofur tiró de la correa de su sandalia. Ezenian dijo: "no molestes". Volvió sobre el papel, pero de nuevo los tirones. Miró al gato, dejó la pluma y fue a acariciarlo. Pero Fofur se encaramó de un salto en el alfeizar de la ventana, maulló y señaló afuera. Ezenian se levantó y miró por la ventana. Sonrió. En Mundo-luz se apreciaban varios puntitos de luz brillante, pocos, dispersos, pero con una intensidad prometedora. Volvió a la mesa y colocó de nuevo la pluma de fénix en el tintero; "por el momento", pensó, "por el momento".
Jesús Tomás 22/03/2005
jueves, enero 07, 2010
LAS FRASES DEL DÍA
Felipe (AKA: Quino)
Dedicada a los políticos, en concreto a los nuestros.
Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo.
Libertad (AKA: Quino)
Dedicada a los pesimistas, los amargados, los 'rutinados',..., es decir, al público en general.
jueves, diciembre 31, 2009
PIEDRA
Kilómetros más adelante encontró otro hombre que, sentado frente a un escritorio, parecía asir algo verde. Al acercarse la joven vio montones de papeles verdes en su escritorio, y también pilas de monedas y piedras preciosas de diferentes tamaños, colores y brillos. Y al verla dijo el hombre: '¿ves todo este dinero?, si te quedas lo compartiré todo contigo'. Pero fue entonces cuando la joven observó las manos del hombre, cristalinas, traslúcidas, diamantinas,..., afiladas. 'No gracias, señor, debo seguir camino', dijo la doncella.
No mucho más lejos encontró a otro hombre, éste bastante más activo, construyendo una casa que se levantaba junto a otras muchas recién construidas. El hombre trabajaba a ritmo frenético, un ladrillo, otro ladrillo, una pared, otra pared. 'Buen día señor', dijo la joven. 'Hola hermosa doncella, me disculpará que no la salude como es debido, pues tengo que terminar esta casa'. '¿Y para qué?, si no le importa que le pregunte'. 'Pues para poder empezar otra, así cuando vengan quienes tienen que ocuparlas estarán listas, y yo obtendré mi beneficio y podré seguir construyendo, y si lo deseas podrás acompañarme'. La joven lo observó de arriba abajo, nada en él parecía de piedra, al contrario, todo él parecía pura vida. Ella se acercó y detuvo las manos que en aquel momento asían un ladrillo en la diestra y una paleta en la siniestra, le miró a los ojos, sonrió y acercó su mano al torso desnudo del hombre. Su pecho, duro como una piedra... estaba frío como tal. 'Gracias amable señor, no se fatigue y dese un respiro para que el calor de sus manos llegue al centro de su cuerpo, y el aire a sus pulmones, seguro que habrán casas más que suficientes', y la joven siguió camino. Y el hombre siguió construyendo.
Bastantes kilómetros después, cuando los llanos dejaron paso al bosque, la joven encontró una estatua marmórea en el camino, la estatua de un hombre sentado con la barbilla apoyada en sus puños y los codos en sus rodillas. 'Hola', saludó la joven... No hubo respuesta. Ella se acercó: 'No quieres hablar conmigo'... silencio. Pero el color de la piedra cambió a rosado en el pecho y la espalda de la figura humana. La joven se acercó y palpó los fríos brazos y las frías piernas de la estátua, los codos, los puños, la cabeza, todo de piedra fría y blanca, el cuello, los hombros..., el pecho,...¿el pecho?, ¡cliente!, estaba caliente. La doncella rebuscó en su zurrón y sacó un martillo con el que empezó a golpear sobre el mármol. Poco a poco los trozos de piedra fueron cayendo, dejando al descubierto unos muslos musculados, unos brazos que despertaban, una espalda rosada que se erguía, una cabellera rubia, unos ojos vivos, uno de ellos con lágrima emergente, y una sonrisa agradecida. 'Bienvenida a mi bosque, pasa o quédate, pero por favor, no te vayas hasta haber roto y desmenuzado toda la piedra que me cubre'.
miércoles, diciembre 02, 2009
TIBURONES
(A buen entendedor...)
martes, noviembre 03, 2009
ORGULLO PATRIO
La batalla se ganó, el general salvó la vida...
El general levantó el sable lentamente, el tambor terminó su redoble, el general descargó su brazo armado y los ocho fusiles descargaron su pólvora al unísono. No hizo falta el tiro de gracia.
Así se pagaba la ofensa a las insignias patrias. El general no había podido plantar su estandarte en la posición enemiga y la victoria quedó deslucida.
Envainó su sable, giró en redondo y, caminando con una ligera cojera, le dijo a su lugarteniente: "¿Dónde tendremos la próxima batalla?".
miércoles, agosto 12, 2009
SECRETO II
Culo él, culo ella, ambos como plazas de toros, pero moviéndose al mismo SON, con gracia inusitada. Elegantes ellos, poderosas ellas, algunas por sus carnes. Entonces apareció aquella muchacha tras el cristal, apenas vestida con camiseta blanca de tirantes, que poco tapaba y mucho decía, y unos vaqueros cortísimos. No señores, no se relaman, que la muchcha no iba elegante, que la muchacha no venía a bailar, ni creo que tuviera permitida la entrada, la muchacha trataba de vender un par de zapatos haciendo señas a los clientes que, bien elegantes, poblaban el local. La muchacha era una necesitada habitante del barrio de Villa Consuelo. Normalmente, por las ventanas se suele mirar desde dentro hacia afuera. Y así, sin saber muy bien cómo, vino este cuento a mi cabeza.
A TRAVÉS DEL CRISTAL:
Ambos estaban de pie frente al ventanal, mirando hacia afuera. Mira cómo van todos, tan deprisa, tan corriendo, como si les fuera la vida en ello. Mira ese de ahí, seguro que no tardará en sufrir un paro cardíaco, preocupado él por asuntos de trabajo. ¿Y aquella señora de allá?, dijo ella, ni que la corriera el diablo, ¿a dónde irá?. Él se encogió de hombros y dijo, míralos, apenas se dan cuenta de que unos están junto a otros, como los de aquella parada de autobús, tan juntos y cada uno a lo suyo, sin mirar a los otros, salvo para ver si guardan la fila y no les quitan el turno, ni siquiera se dan cuenta de nuestra presencia. Espera, dijo ella, ahí viene alguien, esa señora entrada en carnes. ¿La gorda?, preguntó él. Qué bruto eres, replicó ella, sí, esa. Parece que mira tu vestido con interés, dijo él. Sí, pero se va, no creo que sea de su talla. ¿Estás de broma?, ni en sueños cabría ella ahí, ese vestido sólo es para chicas de tu tipo, de tu talle, de tu hermosura. Eres un romántico, dijo ella. Contigo siempre, replicó él sin mirarla. Viste que también te echó un vistazo, ¿no?. Me repasó más bien diría yo. Igual estaba imaginando a su marido con un traje tan elegante como el que llevas hoy, dijo ella. O a su amante, o a ambos, replicó él. ¿Quieres decir que su marido es su amante, que son la misma persona?. Siempre serás una romántica, espera, esa niña parece que nos quiere decir algo, la que va con su madre, nos saluda, una pena que no la oigamos a través del cristal, los niños, siempre geniales, porqué crecerán, si pudiera devolverle el saludo...
...Esther, ¿con quién hablas?, ¡Uy, qué vestido tan bonito!, un poco caro, anda, no hagas tonterías y vámonos a casa.
JT 2009
CARRERA DE FONDO
Poco a poco era él el que empezaba a hacer adelantamientos, a los que apenas prestaba atención, pues la satisfacción de la proximidad de la meta ocupaba todo su sentir.
Ya llegaba, ahí estaba, a la vista, no iba el primero, pero aun podía llegar y llevarse el premio. Ahí estaba la meta, con su tez pálida y sus hermosos ojos claros, y cerca de ella su entrenadora, con la cara arrugada por una profunda sonrisa, su ridículo gorro y su pipa en la comisura de su desdentada boca.
martes, agosto 11, 2009
CAMINO A VILLA FLORES
Un joven caminaba hacia Villa Flores por el campo cuando llegó a una encrucijada de tres caminos sin indicaciones. Miró a los caminos que tenía ante sí, se rascó la cabeza, pensó un rato,...y finalmente se rindió dejándose caer sobre sus posaderas: estaba perdido.
Un carraspeo le hizo girarse. Sentada sobre un pedrusco, había una anciana arrugada como ciruela pasa fumando en pipa. ¿Cómo era posible que no la hubiera visto antes?. Se puso de pie y preguntó:
_Perdone buena señora, ¿para Villa Flores?.
La vieja chupó la pipa de una forma un tanto repelente, al menos para el joven, lanzó un humo espeso..., tosió ruidosamente, escupió y...finalmente habló, con una voz más clara de lo que el joven hubiera esperado:
_Los tres caminos llevan a Villa Flores.
_¿Y cuál es el más rápido?_preguntó el joven.
_El de la derecha, pero es muy peligroso, atraviesa un bosque muy espeso donde es tremendamente fácil perderse.
_¿Y el del centro?.
La anciana volvió a chupar de la pipa, como si necesitara el humo del tabaco para poder hablar.
_Bueno, se llega rápido, hay bonitos paisajes, pero es un camino pedregoso y duro, donde es muy fácil torcerse un tobillo o partirse la crisma.
_Vale, vale, ¿y el de la izquierda?.
La anciana quemó el poco tabaco que quedaba en la pipa hundiendo sus carrillos hasta casi tocarse uno con otro.
_Ese es un camino precioso, muuuuuy largo, pero hermoso; posee muchas curvas, pero si se anda despacio y se disfruta resulta un paseo agradabilísimo.
_Ya, pero mire, es que tengo prisa.
_Bueno, pues toma el de la derecha, sin duda, y suerte.
_Gracias_, respondió el joven, y comenzó a andar.
Al poco rato estaba completamente perdido, la senda había desaparecido y sus piernas estaban completamente arañadas por ramas de arbustos y espinos. Al final encontró una senda, comenzó a andar por ella muy rápido, contento, llegaba a su destino...Unos metros más allá estaba la encrucijada, y la anciana metiendo más tabaco en la pipa.
El joven se acercó a ella y dijo con notable enfado:
_¡Menudos consejos da usted, señora!.
_Ya, claro _respondió la anciana_ y si te recomiendo el camino de en medio y te tuerces un tobillo también vendrás a recriminármelo, ¿no?. Y si te convenzo para que tomes el camino largo seguro que eres capaz de llegar a Villa Flores y, antes de entrar en el pueblo, volver por el camino de piedras para recriminarme lo mucho que has tardado, ¿no?. ¡Anda al carajo!_dijo la vieja escupiendo por el hueco que dejaban sus escasos dientes.
El joven se rascó de nuevo la cabeza, dio un paso en dirección al camino del centro, el pedregoso, pero se detuvo. La vieja sonrió a sus espaldas. El joven tomó el camino largo y comenzó a andar a paso firme.
Un buen rato después llegaba a Villa Flores. En verdad que la vieja tenía razón, había sido un hermoso paseo, cansado, pero con bellos paisajes y muchas cosas para disfrutar, como aquella poza de aguas cristalinas en las que se había dado un refrescante baño. Ahora, un tanto cansado, se dirigió al centro del pueblo para buscar una buena posada. Y junto a la fuente del centro de la plaza mayor, fumando en su pipa y escupiendo, estaba sentada la vieja.
_¿Cómo ha llegado aquí?_ dijo el joven absolutamente sorprendido y un tanto enfadado.
_Pues por dónde va a ser, por el camino del bosque, el más rápido_, respondió la anciana emitiendo una risa estridente.
_Luego me ha vuelto a engañar, ¡maldita vieja!_ replicó enfadado el joven. A lo que ésta respondió:
_¿Seguro?, ¿a caso no estás aquí sano y salvo?, ¿tan mala ha sido la travesía por el camino largo?...
_Ya, pero yo tenía pris....
El joven cerró su boca, y se miró sus piernas arañadas.
_En efecto_, dijo la vieja_, es un camino rápido el del bosque, sí, si lo conoces bien. Pero lo importante es caminar y llegar.
_Vale, entiendo, gracias por la lección. Y ahora, por favor, ¿sería tan amable de indicarme una buena posada para comer y descansar?_ preguntó el joven.
_Sí, claro, hay tres posadas: la primera es muy bonita, pintada de hermosos colores, pero la comida no es que sea muy buena, la segunda...
_¡Ah, no, otra vez no!_, dijo el joven airadamente_, dígame a cuál va a ir usted y en esa me alojo.
_Ven_, respondió la vieja sonriendo_, te invito a comer a casa, y si quieres, tengo una cómoda cama en mi habitación de huéspedes.
JT 2006






